El día 25 de abril, como cada año celebramos el Día Mundial del ADN. Concretamente, conmemoramos el descubrimiento de la estructura del ADN en forma de doble hélice en abril del 1953 y la culminación del Proyecto Genoma Humano en abril de 2003, como  ya comentamos en el artículo de abril del pasado año.

Y puede ser que te preguntes ¿y esto qué tiene que ver con la situación de pandemia que me preocupa actualmente?

Pues mucho más de lo que quizás piensas. ¿Has oído hablar de las pruebas de PCR para saber si tenemos el virus de la COVID-19?

Pues esta técnica, la PCR, se inventó ya hace muchos años, en los 1980s, gracias al conocimiento de la estructura del ADN y su mecanismo de replicación en copias hijas de ADN.  De hecho, la prueba de la PCR viene teniendo un gran uso a nivel internacional ya desde su invención, y con la crisis sanitaria actual, está llegando al alcance de toda la sociedad.

El virus de la COVID-19, como algunos otros virus, contiene ARN en su interior en lugar de ADN. En el laboratorio, fácilmente convertimos la cadena de ARN en ADN y el resto de la reacción de PCR se realiza normalmente durante un par de horas aproximadamente. La técnica de la PCR es tan potente que es capaz de detectar la presencia de pocas cadenas de ARN en muestras obtenidas de frotis nasofaríngeo del paciente, o de otras partes de su sistema respiratorio.

Por el momento, la PCR es la mejor prueba para detectar la presencia de RNA del virus de la COVID-19, tanto durante los días en que se presentan síntomas, como incluso algún día antes (ver Figura extraída de 1, línea azul). De hecho, el periodo en que tenemos el virus en nuestro organismo, somos contagiosos, y por lo tanto, debemos extremar el distanciamiento social.

 

Días de la infección

¿Y qué son los tests rápidos? Los tests rápidos o serológicos detectan en sangre los anticuerpos que nuestro cuerpo genera como respuesta para luchar contra el virus. Esta respuesta aparece al cabo de algunos pocos días del inicio de síntomas de la COVID-19. Estos tests, por lo tanto, son informativos en este periodo de tiempo y sirven para ver si estamos respondiendo contra el virus (IgM, ver Figura, línea verde) o lo hemos estado haciendo anteriormente y hemos creado defensas de recuerdo contra él, que duran más tiempo (IgG, ver Figura, línea roja).

Esta pandemia tiene menos de cuatro meses de existencia, y como consecuencia, hay temas cruciales del virus, que son aún una incógnita:

  • La duración de la inmunidad: una vez superada la enfermedad, ¿seremos inmunes toda la vida, o sólo algún año como sucede con otros coronavirus?
  • La tasa de mutación del virus: si muta frecuentemente, por ejemplo, como el virus de la gripe, su vacuna seguramente tenga que modificarse cada año. Por lo tanto, la facilidad de llegar a desarrollar una vacuna definitiva depende de la biología del virus, que aún se desconoce.
  • Las cepas del virus: por el momento se han descrito distintas cepas del virus, es decir, virus de la misma clase que el de la COVID-19, pero con variantes genéticas distintas. ¿Algunas cepas del virus son más agresivas que otras?

En la presente etapa de desconfinamiento, los distintos tipos de tests que hemos comentado tendrán su protagonismo:

1º: Los tests PCR servirán para detectar en la población nuevos focos de contagio que se tendrán que aislar.

2º: Los tests rápidos o serológicos permitirán conocer el estado de inmunidad de determinados grupos, así como de la población general.

Como se muestra en la siguiente Tabla (extraída de 1). la combinación de ambos tests dará una idea clara de la situación clínica de cada paciente.

 

Día Mundial ADN

 

Lo que está claro es que hasta que no se descubra medicación o vacunas efectivas, los tests PCR, así como los serológicos, serán armas indispensables para salir de esta crisis. Y como hemos visto, el ADN y su estructura tienen un papel indispensable en su funcionamiento.

Bibliografía

1 https://amf-semfyc.com/web/article_ver.php?id=2628